Las frases  “los clientes siempre tienen la razón”, y  “el cliente es el que manda” forman parte de los paradigmas que desde la conciencia colectiva  a veces nos impiden tener clientes con los que  nos sintamos a gusto, sumen, sus proyectos nos enamoren y motiven, ese tipo de cliente ideal o buyer persona (representación semi ficticia de nuestro usuario final) con el que todos queremos interactuar,  tener una relación comercial y que tienes el poder y derecho de seleccionar ahora.

Escoges a tus clientes o ellos te eligen a ti AF Marketing Digital SEO

 ¿Escoges a tus clientes o ellos te escogen a ti? Esta pregunta es básica para determinar el rumbo que lleva tu negocio o emprendimiento, porque más allá de considerarte superior al cliente, con poder para manipularle y cerrar una venta, esta es una relación mutua, en la que también tienes la opción de escoger a los clientes con los que quieres trabajar.

Errores a  evitar al escoger clientes

Solo piensas en dinero: El dinero es importante, muy necesario, vital para tu negocio, aunque hay otras variables que también son requeridas para escoger un cliente: como el tipo de negocio que tenga, la legalidad del mismo, el trato que te ofrezca desde las primeras interacciones, los valores que maneje su marca personal o comercial, que tanto te cautive y desafíe la propuesta creativa que puedas hacerle. Si solo piensas en dinero, reduces tu  poder de elección y vas a escoger al primer cliente que te llegue, así luego sea un dolor de cabeza para ti.

Escoger un cliente desde tu emocionalidad: Lo viste, te cayó súper bien y dijiste: este es mi cliente ideal, nos llevamos tan bien, creo que nos entendemos, hasta un descuento voy a hacerle. Ya va, con calma, tómate el tiempo de conocer bien al cliente y luego decides si trabajan juntos.  La simpatía no es señal  de que a nivel de negocios sea serio, responsable, tenga un emprendimiento legal. Stalkea, investiga bien antes de iniciar un trabajo con un cliente desconocido por completo.

Dejarte llevar por su premura: Llegan desesperados, quieren el trabajo para ayer, eso es una señal de alarma, porque te obligan a cambiar tu programación, hasta tu trabajo para intentar satisfacer una necesidad de la cual casi nunca se sienten conformes, porque en medio de su premura suelen ser también muy exigentes. Mi trabajo tiene un tiempo para hacerse, no acelero procesos si se que no voy a cumplir con el máximo criterio de calidad. A los clientes apresurados, les suelo decir bye. 

Trabajar para un cliente cuyo negocio es ilegal: Precaución,  estar alertas, hacer una simple búsqueda en Google del nombre de la empresa, de los dueños o gerentes va a aportar mucha luz al momento de decidir si trabajas o no con un cliente. En mi caso, en el presupuesto incluyo las limitaciones de mi trabajo y los tipos de servicios que no presto a determinadas actividades, empresas, en especial resalto los temas que no toco como voiceover o copywriter y me ha resultado muy útil para filtrar a los clientes con los que deseo trabajar.

No pedir por adelantado una explicación clara o el insumo para realizar tu trabajo: Este aspecto es muy útil a nivel creativo, porque con ese insumo como el guión, un brouchure, puedes decidir si lo que te propone el cliente guarda relación con el trabajo que en realidad vas a realizar. Una vez, me contactaron como voiceover  a través de un banco de voces. Lo primero que pregunté fue qué empresa era y para qué requería la cuña. El cliente era esquivo para responder y al final cuando me envío el guión era para una espiritista. Como está dentro de las limitaciones que establecí en mi trabajo no lo acepté. ¿Se imaginan si el cliente hubiese pagado antes de que me enviara el guión?

Su marca se basa en  antivalores: Empezaste bien,  cerraste una venta con un cliente que te agradó, o al menos pasó la prueba mínima para que lo aceptaras. Cuando te envía el material de trabajo o empiezan a interactuar, te das cuenta que su negocio se fundamenta en antivalores: miente, roba, hace actos ilegales. Obvio que no le podemos preguntar a un prospecto: ¿usted hace cosas ilegales? así,  de manera casual y sin anestesia. Acostumbro brindar una consultoría sin costo alguno, precisamente para conocer al cliente y hacer suficientes preguntas a ver si me conviene o no laborar juntos. Las consultorías las cobro en lo habitual, pero las de indagación de un prospecto o lead no, porque me beneficia más saber si quiero o no trabajar con él.

Clientes que se roban tus ideas para desarrollarlas ellos o que se las hagan otros: Esta es típica de los que se la dan de vivos, te invitan un café, hasta un almuerzo, te sacan la información preliminar de cómo desarrollarías su marca –en mi caso – y luego que les pasas el presupuesto si te vi ni me acuerdo. Bien lejos con gente así, que se aprovecha de tu conocimiento y buena fe. Para evitar caer, evito dar mucha información acerca de estrategias de marketing hasta que el prospecto se convierta en cliente y pague por mi trabajo.

Le vendes tus servicios a cualquier lead o prospecto: Vamos por la vida evangelizando con nuestra marca, vendiéndoles lo que hacemos  a todos los que vemos o conocemos, dando consejos no solicitados, regalando consultorías, aprovechando cualquier ocasión para vender tus servicios de manera indirecta. Aquí se nos olvida lo importante que es  la segmentación del mercado al que van dirigidos nuestros productos o servicios: no existe un producto para todo público y eso incluye a lo que haces. Escoge en quién gastar tus municiones, a quién hablarle de lo que haces y con quién no perder el tiempo.

Proyectos creativos que no te retan ni te gustan: Existen clientes muy agradables, buena paga, una maravilla de personas, con marcas aburridas y sin esencia, con ideas muy retrógradas que les quitan la oportunidad de destacar, con empresas tan burocráticas que entre sus procesos se pierde la esencia de tu trabajo y no puedes brindar resultados óptimos, con productos o servicios que no son de calidad…la lista es larga. Si no te gusta ni te reta ¿para qué te obligas a trabajar en un proyecto que te desagrada? Si sabes que los resultados serán deficientes.

Aceptar alianzas que no suman y no te gustan: Aquí, justo aquí, he perdido valiosa energía. No estoy de acuerdo en hacer alianza con cualquier persona o marca, aún así he perdido tiempo, energía, dinero, esperando que alguien haga algo que no concretó y para ser muy sincera, he hecho perder tiempo a personas a las que prometí hacer algo de lo cual me arrepentí o simplemente no deseé hacer. ¿Cómo lo solucioné? Usualmente enviando un email, o sino fue muy formal  un mensaje de Whatsapp en el que explicaba que no estaba interesada en hacer lo pactado por X razón. Me ha costado mucho entender que puedo retractarme y decir que no quiero hacer algo y que mientras lo exprese de manera oportuna y respetuosa no pasa nada grave. Puedo decir que NO sin que me afecte o genere culpa. La vida es cambio.

Trabajo filantrópico (no remunerado) que consume tiempo, energía y no son clientes: Me declaro responsable de caer en esto, porque se me va mucha energía, tiempo, que puedo dedicar a mi vida,  a mi emprendimiento, priorizando ayuda  a causas sociales, filantrópicas, espirituales en general. El problema acá no es hacerlo, sino dedicarle más tiempo del que puedo brindarle. ¿Cómo lo estoy solucionando? Estoy entregando los trabajos y proyectos pendientes y en las comunidades en las que soy más activa, disminuiré mi participación, para centrarla en mis proyectos. ¿Es bueno ser voluntario? Es muy bueno, porque otorgas a los demás de lo mucho que recibiste, pones tus dones o carrera al servicio de los demás, te sirve de portafolio de trabajo si estás iniciando, es una fuente para hacer networking, interactúas con gente con gustos similares y lo más importante, pasas un rato agradable y disfrutas. Sólo hazlo con medida.

Te comento estos errores en base a mi experiencia, los he cometido TODOS, absolutamente todos, por eso te los comparto, con el fin de que te inspiren a escoger clientes bajo otros parámetros que de verdad te beneficien a nivel emocional, creativo y económico.

Tienes el poder de escoger el tipo de clientes que te llenen de proyectos creativos retadores o de buenas reseñas, opiniones, porque crearán una interacción, una química especial que se crea a través de  la sincronía.

Escoger un cliente es como escoger una pareja, hay que ir con los ojos bien abiertos y estar conscientes de qué buscamos específicamente y que está dispuesto el otro a darnos. De hecho, hay relaciones de trabajo más largas que las amorosas. Así que ojos bien abiertos y altas expectativas cuando escojan un cliente: se merecen a los mejores clientes del mundo y que ustedes sean para ellos el mejor emprendimiento o empresa posible.

Publicado por afmarketingdigital

RRSS, SEO, Growth Hacking, Marketing On/Offline, Copywriter, Locución, Publicidad ATL/BTL

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